Doménikos El Greco y La lucha por la libertad

Doménikos El Greco y La lucha por la libertad

La obra, escrita por el ciudadrealeño Alberto Herreros, tiene por delante una gira nacional e internacional en el año del IV centenario de la muerte del pintor.

Hubo un momento en la vida de El Greco en el que el pintor tuvo que decidir entre su libertad creativa y la cómoda vida de ser pintor de la corte de Felipe II. El rey de todas las Españas le encargó un cuadro que contara el martirio de San Mauricio, el general de una de las legiones tebanas que se enfrentó al Emperador por su fe cristiana. El destino de la obra era cubrir las paredes de la faraónica basílica del Escorial. Pero al rey no le gustó. Esos colores, esa escena sangrienta y tan alejada de los martirios clásicos, casi subversiva…

Entre ambas escenas se desarrolla “El Greco y la legión tebana”, una obra escrita por Alberto Herreros (Ciudad Real, 1977) y que vivió en el patio de Comedias de Torralba de Calatrava su segunda representación, tras ser los encargados de clausurar el XXV Festival de Cáceres.

Herreros explica que cuando comenzó a escribir esta obra no sabía que en breve se celebraría el cuarto centenario de la muerte del pintor, por lo que se ha encontrado con la sorpresa de que su drama tiene aún más visos de actualidad.

En un reparto encabezado por José Luis Alcobendas, que da vida al jefe de la legión, no faltan las caras conocidas, como la de Javier Albalá, David Muriel o el alcazareño Emilio Gavira, ganador de un Goya por “El milagro de P.Tinto” y nominado por su trabajo en “Blancanieves”.

Durante este año la obra tiene la agenda bien provista de representaciones. En los próximos meses pasarán por Sigüenza o Laredo y por supuesto Toledo. En la capital representarán varios días en el teatro Rojas, pero además, con la colaboración de la Fundación El Greco 2014, la obra se subirá a las tablas en espacios emblemáticos, como el hospital Tavera, la iglesia de San Pedro o el Alcázar.

En 2015 a la compañía le espera una gira internacional que les llevará a representar el drama de la legión tebana en Grecia, Italia, Estados Unidos, Suiza, Holanda o Chile, entre otros países.

Silencio, mito e innovación

Pero todo eso llegará con el tiempo. El sábado en Torralba, Herreros testó por segunda vez la reacción del público ante su obra. “Ya nos pasó en Cáceres”, explicaba, “entre el público había mucho silencio, tanto que llamaba la atención, y es que iban siguiendo la obra a medida que nosotros la representábamos”. El autor ciudadrealeño, que también actúa en la obra, reconoce que este silencio atronador tiene aún más mérito al tratarse de una obra con una velocidad diferente, mucho menos ágil que el cine, “al que el público está más acostumbrado”, finaliza.

Pero es que el tema sobre el que pivota la obra hace enmudecer a los espectadores de cualquier siglo: la defensa de la libertad, ya sea religiosa o artística. Los personajes se dividen entre los que no están dispuestos a sacrificar sus ideas y los que intentan imponer las propias. La libertad es un arquetipo, no muere nunca.

Y si el tema es inmortal, el planteamiento es moderno. El teatro dentro del teatro, que aunque no rompe las paredes exteriores escénicas sí que derriba los tabiques internos, creando escenarios dentro del escenario, desconcertando al espectador, que en principio no entiende qué hacen los romanos en una corte española.

La biografía de “El Greco y la legión tebana” acaba de escribir sus primeros capítulos, le quedan muchos por delante. Pero todo indica que esta compañía cosechará no solo aplausos llegados de todo el mundo, sino también silencios. Silencios y reflexiones.

Artículo visto en: objetivocastillalamancha.es